Suelos
Los SUELOS DE MADERA son los más aceptados, ya que aportan calidez a nuestro hogar y, dado que hay gran variedad de acabados, podemos encontrar la mejor solución que se adapte a nuestro presupuesto. Las principales características que debemos tener en cuenta a la hora de elegir son las siguientes:
- Denominaciones
- Laminados. La tarima laminada está formada con láminas o estratos que no son de madera sino de imitación, por lo que su tolerancia a los golpes, la luz y la humedad es total.
- Parqué. Está formado por pequeños listones de madera pegados directamente a la solera o pavimento anterior, cuya composición suele formar figuras geométricas.
- Tarima: La tarima es un suelo de tablas de madera colocado sobre la solera, cuya instalación se realiza en base métodos diferentes: con un sistema clic de fábrica, pegada o por medio de rastreles (listones de madera).
- Flotante, La primera es la más utilizada, pues se coloca fácilmente con el sistema de clic. Viene barnizada de fábrica y una vez instalada, el suelo sube unos dos centímetros
- Maciza es más gruesa que la anterior. Tradicionalmente esta tipología se colocaba sobre rastreles.
- Tipo de madera. El aspecto exterior influirá en mayor medida ya que imprime la personalidad de nuestra vivienda y condiciona la decoración de la misma: acabado de puertas y armarios, acabado de muebles, etc.
- Cuando hablamos de madera natural los tipos más empleados en interior son roble, haya, iroko, jatoba y elondo. Son maderas de dureza superior y con mayor resistencia a los hongos. Si decidimos instalar este tipo de maderas debemos tener en cuenta que son elementos “vivos” que deben estar aclimatados a los espacios y “ubicaciones geográficas” donde se instalen por lo que se deben tener en cuenta características tales como el grado de humedad y temperatura fundamentalmente. Además las maderas deben estar “secas” a la hora de la instalación. Todo ello nos lleva a concluir que debemos ponernos en “buenas” manos a la hora de comprar e instalar estos suelos. Por supuesto es importantísimo mantener el suelo según las indicaciones del instalador para evitar o minimizar movimientos de la madera no deseados.
- Si nos inclinamos a imitaciones de madera, además de las propias podremos optar a imitaciones de otros pavimentos (Éstas últimas se presentan en formato de “Laminados”)
- Instalación.
- Hay que tener en cuenta que la base o solera sobre la que se instale el suelo debe estar lo más plana posible, de manera que normalmente se aplican morteros autonivelantes antes de colocar el suelo. Estos morteros son más eficaces cuando se aplican en capa fina, corrigiendo únicamente diferencias de milímetros en la superficie.
- En el caso de que vayamos a instalar el suelo de madera sobre el actual, si éste no es de madera (baldosas, terrazos, etc), habrá que considerar que las grandes imperfecciones (panzas o valles) que no se corrijan se reflejarán luego en nuestro nuevo suelo. Para el caso que el suelo sobre el que coloquemos el nuevo, sea de madera, una vez que hayamos verificado que está firmemente pegado, podremos corregir las imperfecciones lijando y rellenando los valles.
- Fundamentalmente la madera permite 3 tipos de instalación
- Flotante. Sobre la solera se tiende un “manta” de unos 3 milímetros. Esta manta normalmente de polietileno y en ocasiones con recubrimientos de aluminio o aislantes, nos permiten dar confort a la pisada y evitan transmitir ruidos a la vivienda inferior. En ocasiones llevan pegamentos ligeros incorporados para sujetar la madera. Este es el procedimiento habitual para instalar los denominados laminados e incluso tarimas prebarnizadas.
- Pegada. Sobre la superficie plana con pegamentos especiales se pega la madera. El parqué se instala de esta forma y las tarimas en el caso en que queremos evitar el crujir de la pisada.
- Sobre rastreles. Es el procedimiento más utilizado para las tarimas macizas. En lugar de la solera como soporte de instalación, se colocan listones de maderas (rastreles) en la disposición requerida para clavar sobre ellos la tarima. También se utilizan sistemas mecánicos de sujeción que sustituyen al clavo tradicional. Este sistema de colocación lo hemos visto y “oido” en aquellas casas antiguas donde cruje la pisada.
- Durabilidad
- Cuando hablamos de suelos laminados sintéticos solo debemos preocuparnos de la característica que define su dureza. No es recomendable poner menos de un AC4 (indicado para resistir a las pisadas de mascotas) y si queremos mayor dureza iremos a un AC5. A la hora de comparar unos laminados con otros la dureza es una característica absoluta cuando hablamos de marcas reconocidas: QuickStep, Pergo, etc.
- Al hablar de suelos de madera debemos tener en cuenta las siguientes características principalmente:
- La dureza de la madera
- El grosor. Este nos indica el número de acuchillados que podremos realizar.
- El barniz que se aplique ha de ser de poliuretano que es el de mayor resistencia
- Otras características de los suelos de madera:
- Calidad y procesado de la madera utilizada, precisión en el corte, rigor en el ensamble y perfección en el acabado
- Mantenimiento. Siempre ha de seguir las instrucciones del fabricante y el instalador.
OTROS PAVIMENTOS.
- Mármoles, granitos y piedras naturales: travertino, carrara, negro Sudáfrica, crema marfil, rojo alcántara, etc. Son materiales de gran dureza pero necesitan bastantes cuidados para la limpieza además de pulirlos cada cierto tiempo.
- Baldosas. Los materiales son de piedra natural o artificial, terrazo, cerámica, gres, vidrio, etc. Pueden ser de gres, porcelánicos o de barro cocido. Muy duraderos. Éstos y los mármoles son los más adecuados para instalar calefacción (y refrigeración) por suelo radiante.
- Cemento pulido/microcementos. Superficie continúa sin cortes ni juntas, logrando suelos y paredes uniformes y con una excelente resistencia al desgaste, adquiriendo unos altísimos valores de resistencias mecánicas de compresión, flexión y abrasión. Pueden aplicarse sobre superficies como cerámicas, porcelanico, mármol, losas de barro o directamente sobre la solera nivelada
- Moquetas sintéticas. Fabricadas con poliamidas mejoran notablemente la resistencia al desgaste por paso de ruedas o movimiento de muebles. Son antiestáticas y las hay que no acumulan polvo.
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